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Las ‘otras’ bondades de Gaviria, su mejor Hat Trick

Todos conocemos su velocidad. Su edad. Su proyección. Sabemos que es Colombiano, sabemos que está en el año de cumplir los 22. Sabemos que en sus dos primeras victorias pro venció a Cavendish, que ganó su segunda y tercera carrera como stagiaire en Europa (Cezch Cycling Tour, e hizo 8º fugado en la primera, London Surrey & Classic), y que le robó la cartera a Greipel en el Tour of Briatin.

Sabemos también que es inseparable de Rodrigo Contreras, que ha sido campeón del mundo Pista en Omniium y Madison U19, y en Omnium absoluto en París 2015 y Londres 2016, además de ganador de la Copa del Mundo de Londres en esta prueba, en la que también suma por doquerier Campeonatos Panamericanos, Juegos Panamericanos, o Juegos Centroamericanos.

Que en 2016, ya ganó en su tierra, en el Tour de San Luis, luego en la Provence, etapa y puntos, y después, consiguió su primera victoria World Tour, en la Tirreno. Y que puede disputar las clásicas, como demostró con el 6º puesto en la Gante Wevelgem y el 10º en A través de Flandes, en las que solo le falta una experiencia imprescindible para estar en el momento, en el lugar.

Que solo una caída le privó de ganar la Sanremo.

Pero no sabíamos de…

LA OTRA VIRTUD DE GAVIRIA

Gaviria es un gran compañero. Y es que, por mucha proyección que tengas, muchas victorias que sepas vas a sumar. Es complicado, harto complicado, tener solo 22 años, estar de estreno como profesional, y dejar ganar a un compañero.

De una manera que vemos pocas veces, que intentara Sagan con Gatto en De Panne  Con mucha clase, con mucho compañerismo.

Como agradecimiento por lo trabajado y por trabajar.

La primera vez que se lo vimos hacer, fue en el Tour de la Provence. Segunda etapa, final complicaddo, y Martinelli le hace un trabajazo a Gaviria metiéndolo delante en la peligrosísima curva final de izquierdas. Atrás se produce una caída, que salva gracias al trabajo de Davide, y a la que solo salvan prácticamente Daniele Ratto y Bakelants.

Gaviria, a rueda de Martinelli, que mira hacia atrás, ve que nadie les va a poder remontar, y deja pasar primero a Martinelli, que conseguía su primera victoria profesional.

“Teníamos un buen hueco, nos miramos a los ojos y  estábamos de acuerdo en el final, por lo que Fernando me dio la victoria. Tuvo mucha clase, y no puedo agradecer lo suficiente lo que ha hecho, ahora a descansar y el Jueves daré lo mejor de mi para pagar a Fernando”, declaró Martinelli tras la etapa, que decía “Estar en la luna”. y que ahora conocía mejor a Gaviria y que “es una gran persona. Tiene el ADN de un gran campeón, y estoy seguro de que ganará muchas carreras. Hoy, tuvo un gran gesto, y tendrá mi gratitud por ello”.

Davide Martinelli wins stage 2 of Tour la Provence while teammate Fernando Gaviria looks back at the crash that occurred behind them

Davide Martinelli and Fernando Gaviria

En la segunda ocasión que le vimos derrochar compañerismo, hemos de situarnos en la Tirreno Adriático.

Era la sexta etapa, y Gaviria ya había ganado la tercera, por delante de Ewan, sacando ambos de rueda al resto de sprinters. La quinta, que era la única con final en alto, se había suspendido un día antes por la previsión de una nieve que luego no hizo presencia. Ello cambió la general. Dejaba de ser para los vueltómanos y clasicómanos como Van Avermaet, Sagan,  o completos como Jungels y Van Garderen, que habían hecho buena crono inicial por equipos, y estado delante los siguientes días sin sufrir cortes en las llegadas, pasaban a ser favoritos para la General, habida cuenta de que la sexta etapa se preveía al sprint y  de que la séptima era la habitual crono individual.

Entre ellos estaba Stybar, con la buena crono de Etixx inicial, y su victoria en la segunda etapa, líder con 9 segundos sobre Caruso, Van Avermaet y Van Garderen.

El caso es que durante la sexta, y a 24 de meta, Tinkoff prepara la volante a Sagan, mientras que los compañeros de Van Avermaet cortan el pelotón para impedir a otros disputarla, pues Van Avermaet había entrado.

Sagan gana a placer… y no para. Se veía venir, y atrás comienza a cundir el pánico. Delante, Sagan, Benatti y Gatto de Tinkoff, Van Avermaet de BMC, Kwiatkowski de Sky, y estaban también Trentin de Etixx, y sus compañeros: Stybar y Gaviria. 

Rápidamente todos entraron a colaborar. Gaviria, que habría ganado clara y fácilmente la etapa de haber decidido llegar en el grupo y disputar la etapa, rehusó hacerlo, arrimó el hombro también, y tiró como nunca para Stybar, maglia azul de líder.

Gracias a él y Trentin Stybar pudo sacar más ventaja a algún rival, aunque perdió cuatro segundos con van Avermaet y Sagan, si bien hubiera perdido la general en cualquier caso con la desastrosa crono final que hizo.

De haberlo sabido, quizás habrían escogido la táctica de que Stybar controlara a los demás, y Trentin lanzara a Gaviria que habría ganado la etapa a placer, pero la apuesta era la general, y Gaviria ni se cabreó, ni se quejó. Y lo dio todo por su compañero.

No fue una buena decisión táctica, pues Stybar falló al día siguiente, además, perdió segundos con Sagan y Van Avermaet, que ganó la etapa, cosa que también hizo y en mayor medida, Bob Jungels, y además, perdieron la etapa que era para Gaviria clara. Pero bueno, al menos, tomaron una decisión y apostaron fuerte. 

Fernando Gaviria drives the breakaway

Y ahora, ha vuelto a hacerlo. Ya en la segunda etapa del Tour de Suiza, Gaviria, que se había caído y  no estaba a full, le dijo a Richeze que disputara él e inteligentemente, a rueda del argentino en el tramo final, se abrió con suavidad, cortando el pelotón y favoreciendo que su compañero hiciera segundo tras Sagan. Gaviria podría habérsela jugado, y prefirió permitir disputar a un compañero.

Al día siguiente, Richeze hace cuarto, ganador del sprint tras la fuga de Sagan, Albasini y Dillier. Y en la cuarta etapa, Gaviria vuelve a demostrar su grandeza. 

Fue una etapa relativamente controlada, con fuga y persecución de Tinkoff, a los que se unieron los Etixx más tarde. A 4 de meta, capturan la fuga, y cada uno forma su treno. En el de Etixx, las locomotoras Stybar y Vakoc tomaban un ritmo insufrible por las calles de Champagne con Richeze y Gaviria a su rueda, y Sagan justo tras la de éste. Es Vakoc quien hace el último kilómetro, y luego queda en cabeza Gatto, tras el que intentó meterse Stuyven, pero al que Richeze ‘sutilmente’ le ganó la posición, con Gaviria y Sagan a rueda, que también las tuvo con Stuyven.

Gatto sprintó a bloque a 400 de meta, por que venía una curva cerradísima de derechas y el objetivo era entrar delante. Entonces Richeze mira atrás, ve a Gaviria a su rueda, y sprinta aún más. Mete a Gaviria segundo a su rueda en la curva, con Sagan por el interior, y Van Poppel haciendo malabarismos salvando una caída asegurada. A Sagan le obligan a picar freno. 100 a meta.

Richeze lanza a Gaviria, Gaviria se prepara atrás para rematar, pero mira más atrás, y ve que Sagan no puede, y que no viene nadie más. Se incorpora, y se pone a aplaudir la victoria de Richeze.

Sensacional, una vez más Gaviria. Sprinter, campeón del mundo, corredorazo, pero más aún, COMPAÑERO. 

“Mi sprint era solo hasta la currva, pero Fernando no intentó superarme, quiero agradecerlo por ello, y también a todo el equipo por el apoyo y trabajo”. 

Una cosa está clara. Aunque siempre lo harían, por que son grandes profesionales, Martinelli, Richeze y Stybar darán siempre todo, y algo más, por Gaviria.

Maximiliano Richeze (Etixx-QuickStep) bears down on the finish of stage 4 at Tour de Suisse as teammate Fernando Gaviria checks behind.

Maximiliano Richeze (Etixx-QuickStep) and teammate Fernando Gaviria finish first and second during stage 4 at Tour de Suisse