Press "Enter" to skip to content

De cómo a Sagan se le fue el Eneco, pero no lo perdió.

En ciclismo nunca se pierde. En una carrera salen 200 tíos. No es un mano a mano, no es un uno contra uno. Un tú contra mí, sino un todos contra todos, equipos contra equipos trabajando por un líder.

Sagan no ha perdido el Eneco (último, tendrá que cambiar de nombre por que el patrocinador energético abandona), por que en ciclismo nunca se pierde.

Y además, por que para perder, hay que tener ganado. Y Sagan no ha tenido el Eneco ganado en ningún momento. Ni siquiera cuando se vistió de líder en la cuarta etapa. Solo sacaba 7 segundos a Dennis y todos sabíamos que con una CRE al día siguiente, el australiano se vestiría de líder.

Tampoco lo tenía ganado Dennis. Se presentaba como líder, y Phinney, compañero, segundo, pero con casi 30 tíos a menos de un minuto. Y entre ellos, gente como Sagan, Van Avermaet o los Etixx Jungels, Terpstra, Stybar, Tony Martin o Trentin. Entre otros muchos superclases.

Sí, le bastaba con llegar a rueda, o unos segundos tras el primero, pues la diferencia con el primer rival, Tony Martin, eran 24 segundos.

Pero claro, eso es fácil en una Vuelta, Tour, o Paris Niza, recorrido sencillo, sin emboscadas. En un Eneco, donde la última etapa es una clásica, que sube tres veces el Muur y otra cuarta, hasta la mitad, para llegar a meta, con el bucle con Bosberg, y donde encima parece que la organización contactó con Dios (Boonen, que había abandonado un día antes tras caerse para comprobar que no había recaído en las lesiones de la caída el año pasado en Abu Dhabi), para que lloviera, y lo hizo, llegar a rueda del primero no es tan fácil.

De hecho, Rohan Dennis se cayó a 50 de meta y quedó fuera de la pugna. La carrera se la disputarían el resto.

Resultado de imagen de sagan interview eneco

Delante Wellens intentaba repetir su habitual recital del Eneco, esta ve sin opciones en la general, pero el grupo ya estaba ahí, con un subida al Muur en la que se veía ya que Terpstra, Stybar o Boonen iban sin cadena.

Fue tras el Muur cuando, ya sin Dennis, se decidió todo. Con Wellens unos metros por delante, y la realización empeñada en mantener la toma de Dennis, se llegaba al Bosberg, cuyo ascenso nos perdimos en parte. Stybar (o Trentin) tiró a bloque y se llevó a Sutterlin, que hizo una jornada magnífica. Sagan coronó en cabeza del resto, los cazó, y el grupo se ensanchó.

Aquí comenzó todo. Arranca Jungels. Y a lo tonto, Naesen, Greipel, Sutterlin, un  Cannondale, un Astana y Greipel se le unen. Un Orica y un Lotto Jumbo se encargan de mantener el ritmo atrás y siguen cerca, se unen.

Jungels sigue apretando en bajada, con los anteriores y Greipel a rueda, y a rueda Van Avermaet y Sagan. La parejita. Son como Voldemort y Harry, enemigos, antagonistas, pero se necesitan.

El caso es que en una curva en bajada de izquierdas, urbana, un Cannondale, delante de Van Avermaet se va a la cuneta, se cae. Jungels les traía enfiladísimos, arriesgando en bajadas urbanas y adoquinadas.Y claro, se produjo el corte.

Ahí cogieron los metros Jungels, Sutterlin, y Naesen, con Greipel, Juul Jensen, y un Astana.

Resultado de imagen de sagan eneco tour

Atrás, vimos como Sagan, harto ya de cerrar 50 huecos, se abre un solo segundo y lo aprovechan para saltar Hagen, Terpstra y un Trek. Atrás, vimos como Sagan, hastiado, se iba dejando caer a ver quien iba con ellos.

De su equipo nadie, se habían matado a trabajar en la mitad primera de etapa. Un Katusha y un Giant trataban de cerrar el hueco, pero para nada.

Delante se juntaron, y comenzó el trabajo de Jungels.

Detrás solo había mamoneo y ataques y palos, y aunque Van Avermaet y Dumoulin dieron algún relevo, Kelderman y cía solo atacaban. Sagan acabó mucho más hastiado, como si cada uno haciendo la guerra por su cuenta fuera a neutralizar.

Dio un palaco, neutralizó un ataque que había entremedios y tiró prácticamente solo unos kilómetros, hasta que los 20 se convirtieron en 40 segundos y se dijo adiós a toda probabilidad de neutralización. 

Terpstra soltó a todos menos Naesen en el Muur, y Sagan hizo lo propio atrás con todos menos Dumoulin y Stybar, para luego producirse los correspondientes agrupamientos.

Delante al final quedaron solos Hagen, que ganó la etapa, Naesen, que pudo disputársela, y Terpstra que ganó la general, por que el Eneco siempre se gana al ataque.  Sutterlin y Jungels entraron también tras el Muur, pero se quedaron otra vez.

Todo podéis verlo a partir del minuto 29 del vídeo.

Resultado de imagen de sagan eneco tour

De las declaraciones de Sagan hay que soltar tantas alabanzas como de su manera de correr.

Caliente en meta, soltó las declaraciones de todo ganador. La de un tío cabreado. No esas de niño chico, de no saber perder, quejándose de la actitud de su propio equipo o de que no le ayudaran rivales. A diferencia de ello, sobre los rivales, criticó que no corrieran para ganar, y es verdad. Todos atacando como si ellos solos fueran a coger al talgo Jungels o la locomotora Terpstra. O directamente, sin dar la cara, y obligándole a cerrar todos los huecos.

Algunos le tildaron de faltar el respeto hacia la carrera cuando dijo que una victoria en el Eneco no le iba a cambiar nada, cuando los menos sensacionalistas nos dimos de cuenta que se refería a que había ganado mucho, y obviamente, Eneco es importante, pero no ganar no elimina una sola victoria.

También criticaron la frase: !Hice tercero, he ganado los puntos, y un montón de puntos para los Rankings (WT), he ganado más que nadie aquí!. Como si no fuera una realidad, con la que simplemente, respondía irónicamente a una pregunta tan ridícula como ¿Estás triste?, que hecha a un ciclista tras un día de perros sobre la bici es como un puñal.

Y lo que si soltó al resto fue un “que todo el mundo corría para no ganar”, alo totalmente cierto. Obviamente, nadie va a llevar a Sagan a rueda hata un grupo delantero para que le remate, pero una cosa es esa y otra que equipos con 2 y 3 corredores en el grupo, como Lotto NL Jumbo o Astana, no entraran a bloque a tirar.