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Con Wiggins, ¿Ha muerto el récord de la hora?

Todo comenzó cuando, en Mayo de 2014, la UCI volvió a modificar los Reglamentos del Récord de la Hora. A partir del Récord de Merckx (49,431 kms), en 1972, los ciclistas comenzaron a asaltar el récord de la hora con bicicletas totalmente rediseñadas. Posturas imposibles, manillares inimaginables, ruedas de distinto tamaño… Esto llevó a marcas como las de Tony Rominger (55,291 kms) o la de Chris Boardman (56,375). La UCI entendió que esto desvirtuaba la prueba, y en 2000, reformó los reglamentos, prohibiendo el uso de ruedas especiales, cuadros aerodinámicos y cascos de crono. Así, el récord debía batirse mediante bicicletas tipo estándard, como la que uso Eddy Merckx. Se anularon los récords conseguidos después del de Merckx (que pasaron a denominarse  mejor esfuerzo humano), fueron anulados. Con el Reglamento de 2000, Chris Boardman recuperó su récord, batiendo a Merckx con 49,441 kms, ese mismo año. En 2005, Sosenka lo batió, con 49,700 kms.

A partir de entonces, el récord cayó en el olvido. Sin intentos, sin hablarse del mismo. Por ello la UCI, en Mayo de 2014, modificó nuevamente los reglamentos, volviendo a permitir bicicletas más allá del modelo estándar de Merckx, siempre que respetaran los reglamentos del ciclismo en pista y que cumplieran unos determinados requisitos, como que el modelo debe existir en producción, y no producirse especialmente para un intento.

Esto reavivó la emoción por un récord, abierta por el intento (y logro) de Jens Voigt, al que siguieron Mathias Brandle, Jack Bobridge, Rohan Dennis, Erik Dekker, Gustav Larsson, Alex Dowsett, y por último, Bradley Wiggins.

Pero el ultrahumano británico de Ghent ha dejado un record que parece inalcanzable, Cancellara se ha retirado sin intentarlo, y solo Dowsett ha dicho alguna vez que querría recuperarlo.

Jens Voigt recupera el Récord de la Hora para el ciclismo…

Fue el primero en la nueva historia del récord. Cancellara tenía previsto en la primera mitad del año batir el récord de Merckx, con el reglamento anterior, usando una bicicleta stándard, pero desarrollada por Trek, en carbono. Sin embargo, la modificación del reglamento le hizo pensárselo y suspendió el intento. El de Voigt servía a Trek para introducirse en el récord, no tirar a la basura los avances y estudios realizados para Fabian, y para tener una referencia para un planteamiento futuro del suizo.

Iba a retirarse. Era su última temporada como profesional. 17. 17 años como profesional. Curiosamente, nació un 17 de Septiembre de 1971 (denle la vuelta al 71–>17). Participación en el Tour de Francia en esas 17. Cada año, desde el primero, y abandonando solo en 3 ocasiones, cuando no había otra opción, como en 2009, cuando sufrió una impactante caída en el descenso del Petit St Bernard.

Para poner fin a su vida deportiva profesional, decidió, casi de improvisto (aunque obviamente llevaba ya tiempo entrenando para ello), enfrentarse al récord de la hora. Una bonita forma de despedirse de las dos ruedas que tanto le han dado. A él y a nosotros, que sin ser un ciclista ganador, ha trabajado para los demás, ha dado espectáculo, ha sido un señor, y ha obtenido la gloria cuando ha tenido su oportunidad, con muchísimas victorias World Tour, entre las que destacan las dos del Tour, o sus cinco generales en el Criterium Internacional.

La fecha escogida para realizar el intento fue el 18 de Septiembre (un día después de su cumpleaños).

El velódromo, el de la ciudad Grenchen, en Suiza, el Velodrome Suisse, con 250 metros de pista y situado a 450 metros de altitud.

La bicicleta fue una Trek Speed Concept (la cabra de Tri o crono dependiendo del modelo) convertida en bici de pista, montada en Dura Ace con un 55×14, y con potenciómetro SRM. Un diseño en blanco y negro con los colores del equipo, frases como: ” Jens Voigt es capaz de batir el récord de la hora en menos de 60 minutos ” y decoración de relojes en sus lenticulares Shimano. 8.15 kilos de bicicleta.

La marca fue de 51,110 kms, que Voigt consiguió siguiendo una estrategia conservadora. Comenzó dando unas primeras vueltas muy rápidas, para luego mantenerse en la zona conservadora del umbral hasta pasado el ecuador de la prueba. En el último tramo, comenzó a apretar, subiendo la potencia y el ritmo progresivamente, para concluir la prueba a tope, con la marca mencionada.

Lo hizo a una potencia media de 412 watios, con una cadencia media de 102 rpm. Con su supuesto peso de 77 kgs, suponía 5’35 w/kg.

Voigt acabó exhausto. Dijo que ”sabía que era la última vez en su vida que tendría que apretar en la bici de esa forma. Como era la última vez en su carrera, fue fácil de convencerse de hacerlo”.

 

Del veterano alemán al joven austriaco Brandle.

Mathias Brandle fue el siguiente en intentarlo, un mes después que Voigt. Brandle es un joven ciclista del IAM Cycling, de tan solo 25 años y que saltó a profesionales con el Footon Serveto en 2008. Su palmarés es discreto, con tres nacionales de contrarreloj y algunas carreras menores, como el Tour del Jura, el Tour de Berna, las dos victorias de etapa en el Tour of Britain 2014 (consecutivas), y sus recientes victorias en las Vueltas a Omán y Bélgica (en el segundo caso, en el prólogo inicial, en el que batió a Dennis que como veréis, le arrebató el presente récord).

El austriaco escogió el 30 de Octubre como fecha para su intento.

El velódromo escogido fue el de Aigle, en Suiza, que tiene una pista de 200 metros, más corta que la empleada por Voigt. Está situado a 415 metros de altura.

La bicicleta de Brandle era una Scott Plasma montada también en Dura Ace, con un 55×13, potenciómetro SRM, y lenticulares DT Swiss-Lightweight. Prácticamente negra en su totalidad. 8.15 kilos.

La marca conseguida fue de 51,852 kms, recorriendo 742 metros más que Jensie. La estrategia de Brandle solo coincidió con la de Voigt en unas primeras vueltas rapidísimas. Luego, en lugar de regular y apretar al final, Brandle fue aguantando, mientras podía, por encima del tiempo récord. Los últimos 20 minutos fueron infernales para Brandle. Se vino abajo, llegando a poner en peligro su récord. El descenso de velocidad fue notorio. Sin embargo, en los 10 minutos finales, se fue recomponiendo, aumentó poco a poco la velocidad y concluyó entero, arrebatando el récord a Jens Voigt. Para ello empleó una cadencia de 97 rpm.

Bobridge, intento fallido

Jack Bobridge, artritis reumatoide, 25 años, y corredor del Budget Forklifts fue el siguiente en afrontar el reto. Bobridge es un chaval Australiano de 25 años que comenzó su trayectoria en la pista, en 2007, en la que atesora muchos oros y platas olímpicas, mundiales y nacionales. Sus mayores duelos, en la persecución por equipos, con compañeros como Durbridge, Dennis, Hepburn… y rivales como Kennaugh, Thomas, Ed Clancy… En 2010, saltó al profesionalismo en carretera (compaginándolo con la pista), de la mano del Garmin Cervelo. Tras dos temporadas con ellos, pasó una en Orica, dos en Belkin y actualmente, milita en el Budget Forklifts, un equipo continental australiano, y que esta temporada solo cuenta con una victoria, la de Bobridge en la primera etapa del Tour Down Under.

Y es que, esta victoria en Down Under, y su tercer puesto en los nacionales de contrarreloj (sólo tras Porte y Dennis) certificaban los frutos de tanto entrenamiento para el récord de la hora. Confirmaban una forma espléndida, un nivel excelente.

Para intentar batir el récord, empleó un Cérvelo T4, una bicicleta de pista inspirada en el modelo P de contrarreloj. Ruedas Lightweight, y unas bielas campagnolo Bora. No informaron del desarrollo.

Jack Bobridge empezó a tope. Las primeras 50 vueltas, sobre el récord de Brandle. Y entonces, desfalleció. Había empezado demasiado rápido, demasiado fuerte.  Para que nos hagamos una idea, en el primer cuarto de la prueba, sacó una media por encima de la final de Dowsett. Pero después, la media de los otros tres cuartos de prueba fue incluso inferior a la de Jens Voigt total. Bobridge concluyó la prueba completando 51,378 metros, 278 más que Voigt, pero más de 500 metros menos que Brandle, que se mantenía así como récordman de la hora.

Bobridge terminó realmente atufado. ”Es lo más cercano que estaré de la muerte sin morir creo; Es, de lejos, el mayor esfuerzo que nunca he realizado, y la cosa más dura que creo que nunca haré”. Algunos, como Graeme Obree le invitaron a volver a intentarlo en unos días, diciendo que probablemente, con otra estrategia lo conseguiría. Viendo la cara, todos podemos intuir que no lo hizo.

 

Y Dennis batió a Brandle.

En Febrero de 2015 le tocó intentarlo a Rohan Dennis. Dennis es otro chaval Australiano, de Adelaide también (como Bobridge), y un año más joven que Bobridge y Brandle (de 1990). Tras varios años en la pista con plata olímpica y oros y platas mundiales y nacionales, Dennis pasó al profesionalismo en carretera con Garmin, en 2013. Allí estuvo hasta el verano de 2014, cuando, de manera repentina y en un momento en el que no suelen realizarse traspasos instantáneos, cambió los colores de Garmin por los de BMC (en el que estaba Allan Peiper, con el que tenía una excelente relación) para lo que se necesitó la autorización de la UCI. Desde entonces, es baluarte y un hombre importante en el equipo suizo, que lo llevó a la Vuelta siendo un recién llegado para ayudar a Samuel Sánchez a acabar 6º y casi llevándose la contrarreloj final en Santiago de Compostela, solo superado por Jesse Sergent y Adriano Malori. Además, fue imprescindible para la victoria en la Contrarreloj por Equipos del Campeonato del Mundo ( y un 5º puesto en la individual), y en 2015, le ha dado a BMC etapa y general en Tour Down Under, una plata en los nacionales de Australia de Contrarreloj, sendos segundos puestos en las contrarrelojs de Paris Niza y Tour de Bélgica, y la reciente victoria en la Crono por equipos del Dauphiné.

Para intentar batir el récord, Dennis escogió el 8 de Febrero, apenas 14 días tras el Tour Down Under que ganó. Esto le permitía llegar en una forma excelente, con ritmo de competición pero fresco, y con la moral por las nubes. Además, BMC aprovechó el día para presentar allí mismo a su formación. Entre las caras, la de Cadel Evans, recién retirado en el Tour Down Under, carrera en la que acompañó a Dennis a la victoria, y la Cadel Evans Great Ocean Race.

El velódromo escogido, el mismo que empleó Voigt, en Grechen, Suiza, el Velodrome Suisse, de 250 metros y a 450 metros de altitud.

La bicicleta, una BMC trackmachine TR01, de 6.8 kgs. Su desarrollo, un 56×14, en un Shimano Dura Ace con SRM. Las ruedas, lenticulares de carbono de las que no especificaron el fabricante.

Rohan Dennis empleó la misma táctica que Brandle. Comenzó desde el inicio a rodar ligeramente por encima del objetivo propuesto, casi 1 km/h más rápido que la marca del austriaco del IAM. Los 3 primeros cuartos de la prueba fue capaz de mantenerse sobre ella, con un 52’85 km/h. Se vino abajo en el último cuarto, en el que incluso llegó a marcar muchas vueltas una media bajísima, y sin que existieran esas vueltas finales que Brandle dio a tope, recuperado como si hubiera guardado un duro. No tuvo ese momento de fortaleza final Dennis, cuya media siguió cayendo hasta el final. Aún así, concluyó la prueba completando 52,491 metros, casi 650 más que Brandle.

Sobre la prueba, respecto al momento en que atravesó los metros que había hecho Brandle, el australiano dijo que ”Había mucho dolor. No podía disfrutarlo mucho, para ser honestos, sabía que necesitaba 208 vueltas y una vez las pasé, sabía que aún me quedaban dos o dos vueltas y media más…”

 

El segundo fallo, el de Thomas Dekker.

Thomas Dekker fue el primero en intentar superar los metros recorridos por Dennis. Dekker es un holandés de 30 años, que pasó con el Rabobank en 2003 y con una carrera un poco a lo montaña rusa. Pasó en 2004 y en tal año y 2005 ganó los campeonatos de Países Bajos contra el crono. En 2006 ganó Tirreno y Romandía en 2007, dos de sus victorias más importantes. En 2007, de repente, era uno de los mejores gregarios en la montaña en el Tour, trabajando para Rasmussen. De Rabobank, equipo con el que rescindieron el contrato por valores anómalos en un control, pasó a Lotto, pero la UCI comunicó su positivo por EPO en Diciembre de 2007 y fue despedido del equipo y recibió una sanción de dos años, hasta 2011. Volvió al ciclismo con el equipo continental filial del Garmin, y en 2012 fichó por Garmin, con quienes concluyó contraro el pasado 31 de Diciembre. Nadie ha querido ficharlo en 2015, y por ello se decidió a afrontar el récord de la hora, como última opción de atraer a alguna estructura.

Fue el 25 de Febrero de 2015 y lo hizo en Aguascalientes, México, en el Velódromo Bicentenario, que tiene una pista de 250 metros y está situado a 1.800 metros de altitud.

La bicicleta, una Koga TeeTeeTrack, con lenticulares Mavic y montada con unas bielas Rotor Power. Supuestamente montó un 58×14.

Thomas Dekker no comenzó mal el récord de la hora. Hasta la mitad, estuvo levemente por encima de la marca de Dennis. Habría estado genial si hubiera estado dando vueltas en el umbral y pudiera mantenerlo hasta el final. Sin embargo, a partir de la mitad de la prueba sus vueltas comenzaron a ser un suplicio, cada vez más lentas. Mientras que en la primera mitad hizo una media de 52’7 km/h, en la segunda bajó a 51,6 km/h, lo que le dejó en una marca de 52,221 km/h, suficiente para haber batido el récord de haberlo afrontado antes de que lo hiciera su excompañero de equipo Rohan Dennis. Se quedó a 271 metros del australiano.

Y el tercero, el de Gustav Larsson…

Gustav Larsson es un viejo conocido por todos. 34 años y profesional desde 2001 (15 temporadas con ésta). Fassa Bortolo, FDJ, Unibet, CSC, Vacansoleil, IAM y Cult Energy son los equipos por los que ha ido pasando, en los que su mayor prestación siempre ha estado clara: La contrarreloj. 6 veces campeón de Suecia, y ganador de una etapa del Giro de Italia, la final de 2010, contrarreloj en Verona. Dos platas, una en el Campeonato del Mundo 2009 (tras Cancellara, por delante de Tony Martin) y otra en las Olimpiadas de 2008 (tras Cancellara y por delante de Leipheimer), coronan los muchos puestos de honor conseguidos en las cronos de los mundiales.

Se equivocó Gustav Larsson, que en cualquier caso, no tuvo opción alguna de batir el récord. Comenzó muy fuerte y a las pocas vueltas, ya estaba destrozado, rodando a menos de 50 kms/h, para concluir la prueba recorriendo únicamente 50,016 kms, muy por debajo incluso del primer récord de esta nueva era conseguido por Voigt.

 

Alex Dowsett, hour recordman británico

Alex Dowsett tenía planeado su intento para mucho antes, pero entrenando con Cavendish, se fracturó la clavícula y tuvo que retrasarlo. Dowsett es un caso curioso, una persona con hemofilia que vive del profesionalismo ciclista. La hemofilia es una enfermedad que impide la correcta coagulación de la sangre. Tiene 26 años. Pasó a profesionales en 2010 con el filial del Radioshack, el Trek Livestrong U23. Al año siguiente fichó por Sky, en cuya estructura pasó dos temporadas antes de llegar a su actual equipo, el Movistar. 3 veces campeón de Reino Unido contra el crono, cuenta en su palmarés también con una victoria en el Giro, en la Crono larguísima (54.8 kms) de Saltara, en 2013. También con etapas en Tour of Britain y Circuit la Sarthe, y hace apenas semanas, con la Vuelta a Baviera y una etapa en la misma.

Escogió, como buen inglés, el velódromo de Manchester, de 250 metros y prácticamente al nivel del mar.

Dowsett se enfrentó a la hora con una Canyon Speedmax WHR, de 7,3 kgs, lenticulares Campagnolo Pista, un 56×14 (como Dennis), ruedas lenticulares Campagnolo, bielas de pista de Campagnolo y Power2Max.

Dowsett batió fácil el récord. Al menos, relativamente. Pocas vueltas dio por debajo del récord de Dennis. Comenzó regulando, ligeramente por encima del mismo, y a partir de la mitad de la prueba, fue aumentando poco a poco, para hacer unas vueltas ultra rápidas en el tramo final. Con una cadencia media de 100 rpm, concluyó la hora recorriendo 52’937 kms. De hecho, como se observa en la gráfica, las vueltas -30 a -10 las dio 20 watios por encima de la media. Las diez últimas, 40 watios por encima.

Dowsett comentó que apenas había entrenado la distancia de la prueba, llegando normalmente solo a los 30 o 45 minutos pero observando que podía mantener el ritmo sin problemas. Que como no va bien a los cambios de ritmo, planearon una velocidad que le permitiera superar a Dennis pero sin sufrirla demasiado. A mitad de la prueba vio que le sobraba en el tanque y dio unos cuantos apretones. Su sensación fue que podría haber dado incluso más.

 

Y el récord de Wiggins, el primer súper record

Finalmente, llegó uno de los intentos que más interés suscitaba: el de Bradley Wiggins. Abandonada la carretera, fuera de Sky, e inmerso en sus dos proyectos actuales: Río 2016 y su Team Wiggins. No necesita presentación nuestro querido Sir Wiggins, un hombre que despierta a partes iguales pasiones y odios, manías y admiradores. En cualquier caso, un auténtico genio de la genética y el metodismo.

Escogió el velódromo de Londres, de 250 metros de pista.

Su intento se vio rodeado del mayor mediatismo. Mientras que el resto se limitaban a elegir velódromo, Wiggins hizo públicos los debates acerca de la presión, la temperatura, esto, lo otro, aquello…

Así por ejemplo, se habló mucho tiempo de la presión y sus efectos sobre la distancia recorrida. Una baja presión suponía una menor resistencia al aire, y por ello, una mayor distancia. Tras varios días con bajísimas presiones, sobre todo 1 y 4 días antes, el escogido, 7 de Junio, tuvo una presión altísima, que costó a Wiggo hasta 490 metros en su marca final.

Al respecto, el Dr. Ferrari, uno de los tíos que más daño ha hecho al ciclismo pero reconozcámoslo, más genio de su ciencia, dice en un artículo de su web www.53×12.com que la temperatura afectó al récord de Wiggo más que la presión. Que los 30 grados de su intento, así como del de Dekker son demasiados para el intento. Que lo ideal son 21-23º, comprobado en su colaboración en la preparación de los intentos de Moser y Rominger.

La bicicleta ha sido la más espectacular de todas. Y solo hay que observar por ejemplo, el cierre de la rueda delantera, o el manillar impreso en 3D (que suscita polémicas, más abajo). La bicicleta es una Pinarello Bolide HR. Los pedales, unos speedplay de un solo lado. A diferencia de los normales, que tienen soporte en ambos, éstos solo lo tienen en un lado, y en el otro, una superficie con textura aero de pelota de golf. Las ruedas, Lightweight. El desarrollo, un 58×14.

Wiggins dio un auténtico recital. Salió a la pista, comenzó a rodar, y lo hizo en torno a los 54’6 kms/h, muy sostenidos. En la primera mitad, sacó una media de 54’6. No fue has el tercer cuarto cuando vimos la primera muestra de debilidad del Sir, cuya velocidad comenzó a bajar. Las dos últimas vueltas las dio a tope, y acabó recorriendo… 54,621 kilómetros, !!1.500 metros más que Dowsett!! De hecho, solo tres o cuatro de las mejores vueltas de Dowsett en su tramo final, fueron más rápidas que las de Wiggins cuando se vio mermado en las últimas vueltas.

Wiggins incluso nos mostró su lado más personal y no se contuvo al celebrarlo con las personas más importantes de su vida.

Si los demás habían asimilado el sufrimiento a la muerte, Bradley dijo que ”Es lo más cerca que un hombre puede estar de lo que es tener un hijo”. Dijo que no es lo más duro que había hecho, que ser líder dos semanas del Tour y ganarlo, por ejemplo, lo era más, pero que le gustaba la pureza del récord de la hora, que en el mismo, no hay ni peros… ni y si…

Wiggins dijo que había elevado el tope. Que le gustaría ver a Tony y Fabian intentarlo. También a Dowsett, que cree que si hace su trabajo y cree que puede hacerlo podrá conseguirlo, aunque le quedan años para intentarlo, mientras que a Tony y Fabian se le acaba el tiempo.

Indurain, que estaba en la pista, dijo que había sido impresionante, y que aunque ahora Wiggo hubiera entrado en el grupo de los que habían conseguido Tour y Récord de la Hora, era en todo caso, una leyenda, por que a ellos, añadía muchas otras victorias, sus grandes resultados en JJOO…

Una de las pocas reacciones adversas al récord de Wiggins ha sido la del entrenador de Dowsett, Steve Collins. Éste se ha quejado públicamente de que la Federación Británica ha apoyado a Wiggins de manera subjetiva, y de que el manillar usado por Wiggins era ilegal y anulaba el récord, al estar impreso en 3D, y exigiendo el artículo 1.3.007 que las bicis tenían que ser de producción, que estuvieran comercializadas por las marcas. Dowsett no entraba en el debate, diciendo que no había pedido ayuda a la federación porque tenía suficiente con la de su equipo, y diciendo que había corrido muy conservador y que podía hacerlo mejor, que probablemente intentará batir a Wiggins, aunque no sabe si el próximo, o dentro de 8 años.

El equipo de Wiggins sin embargo comunicó que en efecto el manillar se ha hecho con un nuevo proceso, pero que este figura en el comercio de Pinnarello a través de la marca MOST, y que la UCI aprobó completamente la bicicleta antes del intento. La Federación además ha dicho que todo inglés que le pidiera ayuda sería ayudado, que si Dowsett hubiera pedido la ayuda la habría obtenido.

 

Tras Wiggo, solo otros dos intentos

Tom Zirbel, en Aguascalientes, y Martin TOft Madsen, en Dinamarca, con 37 y 31 años, una Diamondback con un 53×13 y una Argon 18 con un 54×13. Ambos, como todos los anteriores, marcaron récord nacional, pero ambos fallaron en el récord de la hora. Tom Zirbel marcó 53.037 km/h, estando solo bajo el tiempo de Wiggins, por encima de Dowsett. Toft marcó 52.114, algo superior al tiempo de Brandle e inferior al de Dennis.

Punto de Inflexión en el Récord de la Hora…

Si algo está claro, es que la marca de Wiggins supone un punto de inflexión en el Récord de la Hora. Ya no hay lugar para intentos de corredores mediocres. No en tono despectivo, si no refiriéndonos a corredores del montón, con un motor medio. El Récord ya sólo está al alcance los mejores. ¿Quién intentará batirlo?

A priori, solo Tony Martin y Fabian Cancellara están a la altura. Ninguno lo ha descartado nunca y Fabian incluso tenía planeado realizarlo a principios de año antes del cambio de reglamento. A favor de que lo intenten pronto está la edad, que no perdona, pero en contra, que Cancellara es muy metódico con su entrenamiento y no lo variará en un ápice en 2015 para sus tres picos de formas (Clásicas, Tour, y Mundial). A Tony Martin le ocurre lo mismo. A priori, es muy difícil que renuncien a los calendarios que llevan años realizando y que le dan la seguridad de llegar a tope a sus objetivos.

Por su parte, Dowsett dice, como más arriba digo, que volverá a intentarlo, pero que no sabe cuando. Que puede hacer mejor marca. Taylor Phinney, en caso de volver a su mejor nivel podría ser otra opción.

¿Quién crees tú que podría intentarlo?